Biography

Mi nombre es Xavier Pujol Fabra, y me considero un recolector de pequeñas historias, basadas en el famoso “instante decisivo” como mencionaba el gran Herni Cartier-Bresson, pionero en la fotografía de calle y culpable de gran parte de mi pasión por la fotografía.

Afronto nuestro tiempo con mis ojos como herramienta para dejar huella de los temas cotidianos y sociales que nos envuelven. Quiero suspender el tiempo y mantenerlo vivo de forma indefinida: el instante eterno.

En un mundo que avanza tan rápido que no tenemos tiempo para observar lo hermoso que puede llegar a ser un rostro, la calidez de la luz del sol al atardecer, o el reflejo que deja la lluvia al empapar el suelo y que, al mirarlo, convierte la realidad en un cuadro y mi ojo en un pincel.

La belleza del mundo esta a nuestro alrededor aquí y ahora, se encuentra en nosotros como las estrellas, y cada uno tiene su propia luz.

Y es que en la fotografía no se trabaja solo con la teoría.. Las líneas, el movimiento, incluso el presentimiento son partes esenciales del equilibrio en la captura de un instante único. Nuestro ojo, siempre alerta mide distancias, y debe proporcionar la información necesaria para modificar nuestra perspectiva del momento con un ligero movimiento de rodillas, provocar un sencillo desplazamiento de la cabeza, de una fracción de milímetro, para que todo encaje y la imagen se refleje en nuestras mentes como dos pájaros volando intuitivos por el cielo.

Observo para que los que quieran y puedan sentir con mis capturas.

Preguntas:

¿Edad? 30 años.

¿Inspiraciones? Henri Cartier-Bresson, Sebastiäo Salgado, Ara Güler…

¿Cuales son tus escenarios favoritos para la fotografía callejera?
Barcelona, es una ciudad multicultural llena de rincones espectaculares. Su arquitectura y la belleza del casco antiguo la convierten en un escenario polivalente para mis capturas. Pero también he viajado a lugares como Sri Lanka, Tailandia, Perú, Argentina, Uganda… donde la belleza natural y el paisaje facilitan mucho el trabajo y le conceden ese toque al que nosotros le llamamos “exóticos”, pero eso ya es otro tipo de fotografía.

¿Algo mas?
Sí, mantengo la cámara pegada al cuerpo con una extension de mi propio ser.